Un coche de segunda mano

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Cuando compras un coche de segunda mano, sabes a lo que te expones. El coche puede ser un diamante en bruto o una patata.

Lo más probable es que encuentres alguna ganga y compres un cochazo por poco dinero, un cochazo porque suelen estar en unas condiciones maravillosas a pesar de los kilómetros que tengan. Los que se encargan de vender coches de segunda mano los compran muy baratos y los arreglan para poder venderlos, es fácil encontrar personas interesadas en comprar caja de cambios de segunda mano, ruedas de segunda mano o incluso motores de segunda mano, estas personas emplean unos cientos de euros en el arreglo de coches que otros llevan a desguaces y los reforma  para poder venderlos y sacar de ellos un buen beneficio. Una práctica muy arraigada en países del este, lo malo de esta costumbre es que los coches que reparan en estos países  (y no quiero generalizar) no suelen ser de los desguaces, son robados.

Hay mafias que se encargan de robar coches en España,  sobre todo coches de alta gama que después son llevados a estos países para ser vendidos o por piezas o los arreglan y los venden como si fueran suyos. De ahí salen personas que se enriquecen a costa de los demás.

La venta de vehículos de segunda mano y de sus piezas se practica de manera continua en nuestro país,  hay empresas que se dedican exclusivamente a esto o particulares que se cansan de sus coches, o se quedan sin dinero y no les queda más remedio que venderlos, o simplemente se van a comprar otro y prefieren vender el viejo personalmente porque así ganan más dinero con la venta. Si hablaras con una persona que se dedica a este negocio,  seguro que os dice que de lo que más beneficio saca es de la venta de las piezas de coches averiados, siniestrados o demasiado viejos para  circular. Este negocio está en pleno auge con motivo de la crisis ya que muchas personas tuvieron que elegir entre tener coche y comer, así que vendieron sus coches para poder sobrevivir.

Los desguaces han existido siempre y existirán por muchos años que pasen, para bien de los empresarios que se dedican a esto y en beneficio nuestro que podemos adquirir piezas y repuestos de segunda mano a unos precios realmente te bajos. Larga vida a los desguaces.